Reto de Dar.

En uno de esos días en lo que me hacía muchas preguntas sobre mi existencia y si estaba haciendo lo correcto o no. De pronto llegó un correo electrónico de una muy buena amiga que decía: Quisiera llamarte. Hablamos y lo que sucedió me dejo sin palabras y muy contento, quería agradecerme por todo lo que le había aconsejado años antes, que no se había dado el tiempo de darme las gracias por todo lo que había compartido con ella y que me respetaba mucho, me admiraba y solo quería que yo lo supiera.

Me dejó sin palabras, solamente pude decir: Gracias y guardar silencio. Platicamos por más tiempo, intercambiamos más ideas y al final me dijo: Yo hablaba para darte las gracias y nuevamente lo confirmo gracias por estar aquí.

Ella me llamó para decirme algo. La llamada llegó en el mejor momento para mí. “Me hizo el día”, me dejó con una gran sonrisa.

El reto es simple: Llama a una persona que hace mucho no le llamas y dile: Gracias, solo gracias por algo que hizo por ti. Gracias por creer en ti, o gracias por el tiempo que te dedico o simplemente solo dile, hace mucho que no te llamaba ¿cómo estás?

Que no te vaya a espantar que te pregunte: ¿Estás bien? ¿Todo bien de salud? Como la vida es tan rápida a veces se nos olvida solo llamar para decir: gracias.

Dar, simplemente es dar. Siempre regresa multiplicado, en mi experiencia. Cuando das servicio a los demás es glorioso.

Gracias por dar tiempo a leer esto.

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